domingo, 24 de febrero de 2008

Charlie Kaufman: Synecdoche, New York

Así es. Charlie Kaufman, uno de los guionistas más influyentes de Hollywood, se convierte, esta vez, en director (y guionista obviamente) de Synecdoche, New York, su nuevo proyecto. Kaufman, ganador de la estatuilla dorada, ha escrito en los últimos años, películas extrañas, psicológicas y muy complejas. Con la legión de admiradores que se ganó con los enrevesados guiones de Being John Malkovich, Adaptation, Confessions of a Dangerous Mind y Eternal Sunshine of the Spotless Mind expectantes por sus nuevos proyectos; Charlie Kaufman presentará este año su primer trabajo como director.

Synedoche, New York es el título del film que nos presenta la historia de un director teatral que intenta montar una obra recreando una Nueva York de tamaño real dentro de un almacén. Así, este creador teatral tendrá que enfrentar tanto a sus quimeras, fantasías y pesadillas de trabajo; y como a la gente que lo rodea, entre ellas las varias mujeres con las que se enreda. Anécdota casi felliniana -obsesión de Kaufman desde siempre- que tendrá como protagonista a Philip Seymour Hoffman como Caden, y contará con un ecléctico ramillete de flores para confundirlo aún más, ahí estarán: Michelle Williams, Jennifer Jason Leigh, Catherine Keener, Emily Watson, Samantha Morton y Tilda Swinton. Aquí les dejo el primer afiche de esta nueva partida de giros y afanes de “originalidad” llevados al límite, que está programada para marzo en EE.UU. y se vocea participará en mayo del Festival de Cannes 2008.


Aqui les dejo este gran deleite, los dialogos entre Charlie Kaufman y Donald (su hermano inventado) de una escena del guion "El ladrón de Orquídeas". En ella la frase que uno más recuerda de esta gran obra.

"ERES LO QUE AMAS, NO LO QUE TE AMA"



KAUFMAN- Te admiro Donald, ¿sabes? He pasado mi vida paralizado preocupándome por lo que la gente pensara de mí, y tú… tú sólo eres tan inconsciente.


DONALD- No soy inconsciente.


KAUFMAN- No, no lo entiendes. Lo digo como un cumplido. De verdad. Aquella vez en la universidad… Te estaba mirando por la ventana de la biblioteca. Tú hablabas con Sarah Marsh.


DONALD- Oh, Dios. Estaba tan enamorado de ella.


KAUFMAN- Lo sé. Y flirteabas con ella. Y ella era realmente dulce contigo.

DONALD- Lo recuerdo.


KAUFMAN- Y después, cuando te fuiste, empezó a reírse de ti con Kim Canetti. Fue como si se estuvieran riendo de mí. No te enteraste. Parecías tan feliz.


DONALD- Lo sabía. Las oí.


KAUFMAN- ¿Entonces por qué parecías tan feliz?


DONALD- Quería a Sarah, Charles. Era mío aquel amor. Me pertenecía. Y ni siquiera Sarah tenía el derecho de quitármelo. Puedo enamorarme de quien quiera.


KAUFMAN- Pensó que eras patético.


DONALD- Eso era problema suyo, no mío. Eres lo que amas, no lo que te ama. Es lo que decidí hace mucho tiempo.


Kaufman y Donald permanecen sentados durante un rato en silencio. Kaufman empieza a llorar suavemente.


DONALD- ¿Qué ocurre?


KAUFMAN- Gracias.


DONALD- ¿Por qué?

No hay comentarios: