martes, 25 de marzo de 2008

CONTRA LA PARED: Una mirada trágica del amor

Aquellos que no han visto alguna película de Faith Akin, comienzen con este plato fuerte. "Contra la pared" su cuarto film, es una pelicula que narra una historia de amor entre dos suicidas, desde una mirada bastante cruda, trágica y explícita. Un historia centrada en la cultura pop de los 80´.


SINOPSIS:

“Puedes acabar con tu vida sin matarte”, le susurra el médico. Cahit, 40 años, temporalmente recluido en una clínica psiquiátrica después de un intento de suicidio, entiende la críptica frase: debe volver a empezar. Pero su alma atormentada le obliga a ahogar su dolor en el alcohol y las drogas. Sibel, bonita, joven y turco-alemana (como Cahit), disfruta demasiado de la vida para ser una musulmana decente.

Desesperada por escapar de la cárcel de su devota y conservadora familia, finge suicidarse. Pero no consigue la libertad, sino la deshonra. Sólo el matrimonio puede salvarla. Ruega a Cahit que se case con ella. Él acepta muy a pesar suyo. Quizá porque quiere salvarla o quizá porque quiere hacer algo por una vez en su vida. Comparten el piso y poco más. Ella disfruta de la libertad. Él ve esporádicamente a una medio novia. Pero el amor entra en su vida de puntillas. A medida que se enamora de Sibel, descubre la alegría, reúne fuerzas para seguir adelante. Ella sigue saliendo con otros hasta que, de pronto, también se da cuenta de que está enamorada de Cahit.
Pero es demasiado tarde, un ataque de celos acaba en un homicidio. Encierran a Cahit en la cárcel y Sibel huye a Turquía. Su corazón y su mente siguen con Cahit, pero, ¿cuánto durará?



La película logra hipnotizar al espectador con su violenta narración y ni hablar de la violencia visual, potenciada por música punk de los 80´. Una historia de autodestrucción, con dos personajes completamente fatalistas y suicidas, un amor tan obsesivo como apasionado. Un guión que mantiene la tensión y lo impredecible con total inteligencia. Un historia, que segun Akin, es autobiográfica (si es así, tuvo un amor de lo más trágico). El amor y la locura nunca han estado tan cerca como en esta película.

Akin en una entrevista desveló su atracción por el lado más oscuro de las personas y la violencia. "Es más interesante mostrar personajes autodestructivos y que se sienten fascinados por la automutilación --ambos intentan quitarse la vida varias veces-- que personajes felices y agradables. No sé si el amor es destructivo porque primero tengo que averiguar qué es el amor, pero mi interés no está en cómo se aman, sino en lo que hace el amor de ellos. Y, bueno, el final no es tan oscuro porque todos sobreviven y se lanza el mensaje de que hay que seguir", explicó.

El director tenía claro desde un principio que Birol Ünel sería el trágico héroe de Contra la pared. Encontrar a la coprotagonista femenina fue mucho más difícil. Los productores Ralph Schwingel y Stefan Schubert no tardaron en darse cuenta de que no hay muchas jóvenes que hablen turco y estén dispuestas a desnudarse delante de la cámara. Por fin, una agencia descubrió a Sibel Kekilli, una administrativa de 22 años que trabajaba en un centro comercial de Colonia. “Intentamos explicarle que su vida cambiaría”, recuerda Akin, pero Sibel no se inmutó: “Cuando decido algo, voy hasta el final”. Después de competir con otras 350 chicas durante cuatro sesiones de pruebas, la joven turco-alemana obtuvo el papel. “Siempre es más difícil rodar con actores no profesionales”, dice Akin, “pero también es una gran experiencia juntar a actores como Birol Ünel y Catrin Striebeck con alguien como Sibel Kekilli”.

Se optó por un rodaje cronológico que permite ver como los personajes van desarrollándose, tanto en el film como en la vida real. Ambos se van conociendo mejor con lo que la compenetración cada vez es mejor. Eso se hace notar en la cinta. Y como toda película romántica, demostrando que muchas veces el amor está donde menos se lo espera. Las interpretaciones son muy buenas, principalmente de su protagonista, Sibel Kekilli. Contra la pared posee un sentido honesto y explicito del problema de inmigración, los matrimonios por conveniencia y la necesidad de sobrevivir con una historia de amor, ya habitual en el mundo occidental, presentado desde el punto de vista turco y libre de prejuicios.





A pesar de su latente violencia, la película no deja de ser una historia de amor que contiene momentos de dulzura y cursilerías que suceden entre dos enamorados. La presencia del sexo, que ronda la violencia y la ternura, la sangre que nos da a entender, que tan profundo resulta este amor a pesar de las diferencias culturales. Aquí les dejo la escena del comienzo, una escena bastante cruda y violenta, que culmina haciendo alusión a su nombre...