lunes, 3 de marzo de 2008

VISITANTE DE INVIERNO


Sergio Esquenazi es el autor de "Visitante de invierno", una película de terror que mezcla locura, canibalismo y reencarnación para narrar el misterio de una serie de asesinatos, y que se convertiría en marzo en elprimer filme argentino de género en llegar a las salas comerciales en 20 años.

A pesar del sostenido crecimiento en la producción local de películas de terror en los últimos años, desde el estreno en 1988 de "Alguien te está mirando", de Gustavo Cova y Horacio Maldonado, ningún otro filme de género obtuvo interés por parte del Instituto Nacional de Cine y Artes Audiovisuales (Incaa) ni tuvo la chance de llegar a un público masivo. Protagonizada por Santiago Pedrero, esta coproducción argentino-española, cuyo estreno local está previsto para el 13 de marzo, debutó con éxito en la última edición de Pantalla Pinamar y participará en febrero en el Festival de Cine Fantástico Fantasporto, que se realiza en Portugal. Aunque cree que "el terror es un género subestimado por la crítica y por el Incaa", Esquenazi piensa que "eso puede ir cambiando. Creo que es algo positivo que mi película haya recibido el interés del Incaa y muestra -arriesgó- que el Instituto se está abriendo a propuestas diferentes".

Filmada en bosques y playas de la localidad bonaerense de Pinamar, "Visitante de invierno" narra la historia de Ariel Lambert (Pedrero), un joven de 20 años, a quien luego de un trastorno psicológico, se le recomienda hacer reposo en un lugar tranquilo y apacible. En pleno invierno se muda con su madre (Sandra Ballesteros) y su hermana a Villa Mar, un pequeño pueblo veraniego que se encuentra prácticamente desierto en esa época del año y donde descubre que en una casa cercana entran niños, pero no vuelven a salir jamás.

"La idea surgió en 2004 en un viaje a Pinamar y Villa Gesell, escribí el guión, lo presenté al Incaa y sorpresivamente lo declararon de interés", recordó Esquenazi, que luego se asoció con Horacio y Esteban Mentasti, y estos -a su vez- con la productora española ABS. Autor y director de otros tres largometrajes de terror ("Dead Line", "Bone Breaker" y "Número 8"), Esquenazi señaló que lo que más le interesaba era explorar temas como "la vida y la muerte, la reencarnación y la locura, además de poder jugar con los distintos puntos de vista de los personajes". "En la película -donde el personaje de Pedrero descubre a un asesino sanguinario y caníbal, pero nadie le cree y todos piensan que está loco- el juego con los puntos de vista provoca que el espectador no sepa hasta dónde lo que le pasa a Lambert es verdad o es parte de su imaginación o locura", explicó. "Creo que toda buena película parte de una buena historia y eso es lo que debería generar situaciones de terror y miedo. Ese es el gran desafío del género, mantenerse sin repetirse. Y ese es su gran defecto, la repetición constante", agregó. Productor de "The Last Gateway", opera prima de Demián Rugna, Esquenazi vendió sus dos primeras películas -habladas íntegramente en inglés- a la productora The Asaylum, que las distribuyó en los Estados Unidos y que está interesada en comprarle "Seal Island", una nueva película de terror sobre tiburones que filmará este año.

"La última película que hice es ’Número 8’; es la más violenta de todas, pero en ella solamente se ven dos gotitas de sangre", dijo el cineasta, que con este filme protagonizado por Diego Alonso y la modelo Sofía Zamolo ganó el premio al mejor director en el último Festival Buenos Aires Rojo Sangre.

Fuente: Telam

Nota Publicada en http://www.cinevivo.com.ar/