viernes, 4 de julio de 2008

EL INFIERNO: SEGÚN CLAUDE CHABROL


Claude Chabrol es uno de los directores nativos de la Nouvelle Vague, director que decidió plasmar en la pantalla aquellas historias sobre la sociedad burguesa francesa, separándose un poco de lo que venían haciendo Godard o Truffaut. Aquellos que pudieron ver el programa Primer Plano I-sat el miércoles que pasó, habrán visto esta excelente película de Chabrol llamada "El Infierno" (1995). Una película extraña debido a su sorpresivo final.

La historia se centra en los celos, sentimientos que pueden llevar a una persona a la perdida de la razón. Una historia cargada de paranoia, obsesión, sensualidad, que ingresa en los rincones más oscuros de la mente. Una historia que mezcla fantasía y realidad, inocencia y perversidad, amor y odio. Paul y su mujer Nelly han acondicionado un hotel rural donde recibirán a huéspedes que pasen sus vacaciones y fines de semana en el campo. Han hecho una gran inversión, tienen deudas y Paul se encuentra nervioso y estresado. Además, últimamente está empezando a oír voces en su cabeza que le dicen que su mujer le es infiel y que todo el mundo lo sabe.




Los celos llevan a Paul a un estado psicológico que ronda entre la paranoia y la obsesión, causando en él, miedo a perder a la mujer que tiene a su lado. Paul comienza a acechar a su mujer por todos lados, ya que piensa que esta le está siendo infiel. Una de las frases más importantes del film (como dijo Alan Pauls) es cuando un personaje que está de paso, dice en manera de comentario: "Las mujeres hermosas nacieron con el privilegio de arruinarnos la vida". A partir de esta frase, el film se centra en mostrar como, a causa de estar casado con una mujer muy hermosa, Paul es manipulado por su inseguridad y su imaginación. Una Nelly bastante enérgica, dulce y sociable, que hace que se potencien los miedos de Paul.



La película tiene unos excelentes climas con el sello clásico de Chabrol, logrados por esa música perversa que nos adelanta que algo malo esta latente a suceder. Una cámara fija que esta constantemente espiando a Paul (siendo a la vez su única compañera) pero a la vez acompañándolo en esa especie de vouyerismo que el comienza a ejercer e ingresándonos en sus oscuros pensamientos. Logrando así que el espectador se sienta parte de esta paranoia pero a la vez tomando su distancia. Unas excelentes actuaciones de François Cluzet, Emmanuelle Béart, interpretando a una pareja dulce y felíz, pero que trás estos acontecimientos que suceden en la mente de Paul, la pareja comienza a desmoronarse, a tensionarse y a ser manejados por la inseguridad y los miedos. En lo personal es una de las mejores películas que he visto de Chabrol, tiene su sello personal por todos lados.



En cuanto al extraño final, el film tiene un final original y muy bien justificado. "Los tormentos del infierno no pueden tener final" según palabras de Chabrol, por eso mísmo decidió poner un cartel que dice "sans fin (sin fin)". Al margen de que la película tiene un cierre, pero el infierno de Paul no lo tiene. "El Infierno" es un obra maestra Chabroliana, una película recomendable e imperdible.

1 comentario:

Anónimo dijo...

DE LO MEJOR QUE HAY PARA ESTUDIAR LA PARANOIA. HOY EN LAS UNIVERSIDADES MEXICANAS ES FUNDAMENTAL PARA LA CARRERA DE PSICOLOGÌA Y PARA LOS POSGRADOS DE MEDICINA EN PSIQUIATRÌA.
ME EVOCA EN LO PERSONAL A EL CLÀSICO "ÈL" DE LUIS BUÑUEL