miércoles, 6 de agosto de 2008

FLANDRES: UNA MIRADA CRUDA Y HONESTA SOBRE LA HUMANIDAD


El cine de Bruno Dumont ("La Vie de Jésus", "L’Humanité" y "29 Palms") se destaca por su honestidad bruta, por provocar al espectador, por ser muy personal, por no profundizar en los conflictos sino centrarse y escarbar dentro de sus personajes de manera, a veces, sofocante pero admirable por tener esa increíble capacidad de desnudarlos frente a la cámara. En el cine de Dumont el amor no es más que algo maquinal, frío, inplacentero, para nada liberador, hasta podríamos calificarlo solamente como un impulso por el que los personajes se dejan llevar, pero lo hacen como si fueran animales sin importar los sentimientos. Dumont ingresa dentro de sus personajes y saca a relucir la belleza de ellos, mostrando lo peor y lo mejor. El mezcla la tensión y los conflictos humanos con lugares y paisajes en los cuales suceden cosas atroces y sórdidas, como en el caso de este film. "Flandres" es un excelente cuadro sobre la humanidad y la guerra.

"Flandres" cuenta la historia de Demester, un joven granjero que reparte la monotonía su tiempo entre su trabajo y los paseos con Barbe, su amiga de la infancia. En secreto, él la ama dolorosamente, pero es incapaz de expresarlo y acepta resignado que ella de vez en cuando le entregue su cuerpo, teniendo sexo en cualquier lugar. Peor aún, Demester debe soportar que, como una especie de castigo de parte de Barbe, ella se acerque a su amigo Blondel. Pero todo cambia cuando los hombres se marchan del pueblo para servir en una guerra en el desierto, apartada del mundo y de la Convención de Ginebra. Con el tiempo, Barbe ansía el regreso de los soldados pero sólo vuelve Demester. A partir de allí, habrá que ver si ambos son capaces de expresar sus sentimientos y dejarse llevar por el amor.



Flandres es una región de Francia (dónde nació Dumont), situada al norte del país, una de las más pobres, predominantemente agrícola, poblada por campesinos de pocas palabras. El film es igualmente crudo, sobrio, ascético; sus personajes hablan lo estrictamente necesario. Sin embargo, la contundencia de los silencios y la elocuencia de las imágenes señalan una realidad aplastante. "Flandres" es una historia dolorosa, que se hunde en el silencio de sus personajes en una realidad mostrada de manera cruda y con escenas que son realmente impactantes, algunas desde su belleza y otras desde sus atrocidades. Dumont hace un ensayo sobre la guerra y lo utiliza alegóricamente para mostrar a una humanidad tan deteriorada, dormitativa, sufrida y tan primitiva e involucionada. El protagonista, que trabaja con sus maquinas en el campo, sin darse cuenta el es transformado en una de sus maquinas, siendo utilizado para matar en una guerra de la cual no se sabe mucho. Esta guerra representa a todas las guerras. Dumont muestra esta guerra de una manera explícita, sin ingresar en nada moral ni siendo arbitrario, solamente pone frente a nuestros ojos, con toda naturalidad y sin escrúpulos, esa violencia injustificada que es la guerra, sin recurrir a la parafernalia militarista.



Un film que con sus planos fijos y lejanos, plasma la monotonía de la vida de aquellas personas que viven esta región (que Dumont conoce muy bien) mostrando a su protagonista cosechando rutinariamente. Algo para destacar es el sexo, un sexo que es una necesidad física vacía de sentimientos, primitiva, animal. Hay varias escenas de sexo, todas similares: Barbe conduce a Demester a un descampado, ella se baja la pollera, él el pantalón. Ella se acuesta boca arriba, él sobre ella y empieza a moverse con bruscamente y a jadear. Ella simplemente mira el cielo sin perturbarse. Cuando él termina su labor, ambos se levantan y vuelven a sus tareas habituales. (seguramente los animales tienen mejor sexo que los personajes de Dumont). Luego en la guerra comenzamos una gran cantidad de escenas sórdidas. Por ejemplo los soldados de la división, para entretenerse, luchan a trompadas, o, para recuperar un pueblo, asesinan a sangre fría a un grupo de soldados enemigos que son, a su vez –y como ellos-, adolescentes con armas. Y ellos se quedan inmóviles viendo como estos agonizan y mueren. La escena más fuerte es aquella en la que están patrullando por una zona desierta, la división se encuentra con una mujer. Luego de golpearla, varios soldados –incluyéndolo a Demester- la violan y la abandonan. Tiempo después, cuando son capturados por las fuerzas enemigas –comandadas precisamente por esta mujer-, los golpean salvajemente, matan a varios y, por ordenes de la violentada, quien reconoce a uno de sus violadores, lo castran.



"Flandres" no es un film bélico, en una drama centrado en mostrar una cruda realidad, desde una de las miradas más rigurosas y cojonudas del cine francés. “Mi trabajo no es hacer películas bellas, quiero provocar al espectador” según palabras de Dumont. Bruno Dumont muestra en su cine una eterna búsqueda de la verdad, que según él, es el único camino para llegar a la sabiduría y se centra en mostrar, nada más y nada menos, que la realidad, una realidad constituida por una humanidad que según Dumont, es primitiva e involucionada. El cine de Dumont está marcado por la economía de recursos y la poesía visual, mediante planos fijos, pausados y que generalmente duran lo suficiente como para volverse reflexivos y, de vez en cuando incómodos. Dumont deja las emociones de sus personajes a la libre interpretación. "Flandres" es una imponente obra que trata las condiciones humanas y la cruda realidad de manera precisa, honesta y provocativa. Sin lugar a duda la recomiendo.