miércoles, 13 de agosto de 2008

ROJO: FINAL DE LA TRILOGÍA DEL COLOR DEL MAESTRO KIESLOWSKI (BROCHE DE ORO)



Rojo, según los principios de la bandera francesa, es "Fraternidad". La palabra "Fraternidad" viene del latín "rater”, que a su vez se deriva de “refectorium” (este es el lugar donde comen los monjes), “refectorium” viene de “reficere”, que se descompone en “re”, que significa de nuevo, repetir y “facere” que significa hacer. Desde el punto de vista etimológico la palabra "Fraternidad" esta vinculada con el sentido de reconstrucción. "Fraternidad", es un sentimiento que proviene del alma, a un nivel más elevado que el de la amistad; ya que la amistad implica el conocimiento mutuo entre dos seres humanos, y que está condicionada a que exista cierta correspondencia, cierta afinidad de carácter, de pensamiento, de gustos y aficiones. En la "Fraternidad" no importa que tengamos diferentes creencias, diferente ideología, diferentes gustos y aficiones o posición social. Es la convivencia llena de afecto, inclusive, con personas que jamás hemos visto anteriormente.




En este principio de basa "Rojo" (1994) último film que cierra, de manera magistral, esta fascinante trilogía del color de Krzysztof Kieslowski, un cierre con broche de oro. "Rojo" es el mejor cierre que kieslowski pudo haber hecho en su saga, luego de "Blanco" que no me resulto tan impactante y cautivante como "Azul", con "Rojo" volvió a sus oscuros dramas para los cuales el tenia una dotada mano y un sabio ojo. El rojo simboliza en la obra a la solidaridad, solidaridad que tanto hizo falta en sus primeras dos para que sus personajes se salven, por decirlo de alguna manera. Preferí mirarla una segunda vez para hablar de esta increíble film que me resultó "Rojo". Una historia que a parte de hablar y centrarse en la fraternidad y en solidaridad, también habla de la soledad, de la carencia de amor y de la necesidad de sentir a alguien, sea a través de las palabras y miradas como también a través de los cuerpos. Un mundo que padece una patología tan cruel como es la falta de amor por el prójimo, un prójimo que necesita ser escuchado y amado. El color rojo prevalece en todos lados, en todo objeto, en toda prenda y en cada ínfimo detalle importante y no tanto, de la vida de los personajes.




Significados del color Rojo:

  • El color rojo es el del fuego y el de la sangre, por lo que se le asocia al peligro, la guerra, la energía, la fortaleza, la determinación, así como a la pasión, al deseo y al amor.

  • Es un color muy intenso a nivel emocional. Mejora el metabolismo humano, aumenta el ritmo respiratorio y eleva la presión sanguínea.

  • Está muy relacionado con la energía.

  • En heráldica el rojo simboliza valor y coraje. Es un color muy utilizado en las banderas de muchos países.

  • El rojo claro simboliza alegría, sensualidad, pasión, amor y sensibilidad.

  • El rojo oscuro evoca energía, vigor, furia, fuerza de voluntad, cólera, ira, malicia, valor, capacidad de liderazgo. En otro sentido, también representa añoranza.

  • El color rojo posee la longitud de onda más larga y en el feng shui se asocia al fuego, por lo que utilizar esta familia de color en el hogar puede hacerte sentir más energético y activo.

"Rojo" narra la historia de una estudiante, que se gana la vida como modelo fotográfica y de pasarela, que atropella involuntariamente a una perra embarazada. Ésta en el collar lleva la indicación de su nombre, Rita, y las señas de la casa de su propietario. Estas circunstancias llevan a la protagonista a conocer a un juez jubilado que compensa su vacío y el recuerdo de la infidelidad de su mujer, espiando a sus vecinos con medios de alta tecnología. La comprensión de Valentina y sus deseos de descubrir lo que se oculta tras las obsesiones del juez la llevan a entablar con éste una relación que, poco a poco, se convierte en amistad, en la amistad que el juez necesita para salir del encierro en su propia casa, para superar sus fustraciones y sus obsesiones, para hablar de ellas y para sentir de nuevo que su vida tiene sentido.




Personas unidas, místicamente o por un ser divino - que tranquilamente puede ser el Juez, interpretado por Jean-Louis Trintignant - pero que van por distintos caminos, caminos que llevan a un mismo fin. Historias que se repiten, de manera llamemosla metafísica, por un mismo pasado, como si la vida no fuera más que un circulo. Kieslowski logra una historia en la que mezcla un personaje deprimido, oscuro y de perversidad latente - como lo es el Juez- con la inocencia y la calidez de una mujer llamada Valentine - interpretada por Irene Jacob - que simboliza, nada mas y nada menos, aquella solidaridad y fraternidad que tanto se ha perdido en este mundo tan egoísta. Un hombre que espera que alguien venga a sacarlo de ese pozo oscuro y solitario donde ha ingresado, dejando su puerta abierta a cualquier extraño o no, a veces pareciera que él sabe que ella va a ingresar a la casa y va a darle el color que necesita su vida. Un Juez que busca la existencia de vida y de amor espiando y escuchando las llamadas telefónicas de sus vecinos. Una mujer llena de vida y de amor, pero que no tiene a quien entregárselo. Esta extraña amistad entre el Juez y Valentine logra mostrar los peores defectos de la humanidad y las mejores virtudes. Una historia sobre una unión que va más allá de la amistad.




"Rojo", como las anteriores, se destaca por la calidad de la iluminación de los escenarios y una fotografía de extraordinaria belleza visual. La iluminación sitúa puntos de luz orientados hacia el espectador, emplea luces laterales para iluminar los rostros de los actores, combina degradados de luz que crean imágenes de luz y sombra de gran fuerza expresiva y de notable calidad plástica. Como en las películas anteriores, la música original sigue estando a cargo de Zbignew Preisner, quién acompaña a la obra con solos de piano, violín, voz humana y secuencias orquestales, interpretadas con pulcritud y adecuación al ritmo de la acción. Me queda en la memoria esa foto tan existencial en el film que luego se transforma en imágen, de Valentine publicitando una marca de chicle. La cuál resulta premonitoria de semejante final. Una mirada cargada de desesperación, miedo e incertidumbre, como lo que logra dejarte la película al terminar de verla y apreciarla. Notable análisis de las obsesiones, la soledad, el desengaño, el azar, los juegos del destino, las ilusiones en sus distintas etapas (el inicio luminoso, los golpes que las hacen añicos, la amarga resignación a su pérdida y el nuevo despertar tras una larga aridez) y la juventud enfrentada cara a cara con la madurez. Hondo análisis sobre la fragilidad de los sueños y las quimeras, sobre lo quebradizo que es el mundo que construimos en torno a nosotros bajo las premisas de la ceguera, la vanidad y la soberbia que nos impiden prepararnos para la caída, y sobre la suerte y las casualidades que tienen a bien jugar con nosotros.




Kieslowski cierra esta trilogía con esta oscura y honesta obra maestra, centrándose en una gran amistad entre dos personas desconocidas y sin nada en común, tan opuestas en su manera de vivir pero tan cercanas en lo que sufren. Es lo único que comparten entre si, el sufrir. Sufren por amor, por la soledad, por el pasado y por un futuro incierto. Cuándo Valentine ingresa a la vida el Juez, el rojo es lo único que prevalece, un rojo fuerte lleno de energía y calidez. El film detrás de toda esta visión negativa del comienzo, tiene un cierre con luz de esperanza y de optimismo. En su final logra salvar a cada uno de sus personajes que componen cada una de las tres películas. Cuando Valentine se despide del juez, casi se puede decir que hay amor entre ellos, pese a su diferencia de edad. El juez le promete que se comprará un receptor de TV para ver su desfile, pero lo que verá en él serán las imágenes de la tragedia ocurrida en el Canal de la Mancha: el "ferry" dónde iba ella ha naufragado, y de sus 1.435 pasajeros hay sólo 7 supervivientes, entre ellos Auguste - otro de los protagonistas del film, el cuál tiene una extraña conexión y semejanzas con la vida del Juez - y Valentine. Otros supervivientes son, curiosamente, las parejas de las dos primeras películas de la trilogía (Julie y Olivier, de "Azul", y Karol y Dominique, de "Blanco"; se ve que esta última ha salido ya de la cárcel), más un barman. Auguste y Valentine se han conocido en el accidente, e intercambian miradas ante las cámaras. Parece que el "dedo de Dios" había dispuesto este encuentro. El viejo juez los ve por TV y sonríe. Un final de gran sorpresa y con una gran luz esperanza y misticidad. Todo eso es precedido por una tormenta premonitoria en la que Valentine y el Juez están dentro de un rojísimo teatro.


DETALLE IMPORTANTE (II):

La viejita que arroja la botella al basurero vuelve a aparecer, pero esta vez el personaje protagónico no la ignora (cómo hace Julie en "Azul") ni se queda mirándola (como lo hace Karol en "Blanco") sino que es ayudada por Valentine. Un gran paso para sus personajes, una gran luz esperanzadora de que el mundo no esta tan mal como parece estarlo y que hay unos pocos que tratan de ser solidarios y ayudar al prójimo a pesar de todo.



La verdad es que estoy anonadado por este gran cierre, ha logrado dejarme sin palabras. Kieslowski logra cruzar sus historias de manera ocurrente, tanto en la calle como en locales y demás espacio públicos. Una magnífica obra que nos hace pensar sobre las decisiones que tomamos y cómo estas influirán en nuestra vida y además nos enseña que siempre debe haber una esperanza o una salvación para vencer nuestros temores y nuestra frustración, aunque sea todo producto del azar. De toda la trilogía es sin duda la más absorbente, la más enigmática, y en lo personal, empata con "Azul". Nos quedamos sin saber en qué esfera del tiempo nos movemos, y si las coincidencias son sólo eso, o hay más detrás de todo. Una saga maestra que desborda gran cantidad de simbolismos, metáforas y que sobre todo juega con darle nuevas significaciones a los objetos y al cine. "Azul" presenta un argumento algo críptico para el espectador medio, caía en los tiempos muertos como modo de expresar el vacío en la vida de su protagonista y utilizaba ciertos recursos técnico expresivos. "Blanco" se basa en su historia y en su linea argumental con una gran historia de rasgos cómicos. Por último "Rojo", es una obra maestra que deja en el espectador una sensación de optimismo ante el ser humano. En si la saga completa representa tres visiones distintas de la vida frente a tres temas diferentes, con luz roja al final del tunel, desde una mirada tan sabia y privilegiada como es la de Krzysztof Kieslowski. Cada una de ellas es una gran lección de buen cine. No hay mejor lección sobre cine, que mirar estas tres OBRAS MAESTRAS.

Gracias a quienes siguieron estas tres notas sobre la trilogía del color del maestro Krzysztof Kieslowski.


7 comentarios:

babel dijo...

Fantasticas las tres reseñas de la trilogía del maestro Kieslowski. Esta última, mi preferida junto a otra gran obra suya, el Decálogo.
Impresionada con tu análisis, paso a añadirte a mis favoritos (soy muy despistada, así no se me olvida leerte)
Un saludo.

Ariel Luque dijo...

Muchas gracias Babel, luego me paso por tu blog. Ya lo tengo en los enlaces para pasarme seguido. Un abrazo.

Ariel.

Marina Khalo dijo...

Gracias a ti, Ariel, por tu análisis. No es fácil hablar de una película que emociona y tú lo has conseguido. Como las demás, invita a paladear su sabor como si se tratase de los mejores vinos. No basta con mirar sus reflejos a través de la copa. Hay que cerrar los ojos, sentir el aroma y dejarse atrapar por ella.

Ha sido un placer mantener estas tertulias cinéfilas. Tu puerta estaba abierta…y entré. Espiar las vidas de los personajes de cine es lo más parecido a hablar de las nuestras y de nuestros sentimientos. Hablar del hombre desde su misma interioridad.

Hacer cine a veces, se convierte en una prueba de amor.

Un saludo y hasta el próximo pasaje.

Ariel Luque dijo...

Muchas gracias Marina. Fellini decia que "el cine es como el vino, porque dura un instante y te deja en la boca un sabor a gloria; es nuevo en cada sorbo y , como ocurre con las películas, nace y renace en cada saboreador".

Y en lo personal, el cine siempre me resulta una prueba de amor y una majestuosa manera de vivir, aunque este cueste mucho. Es una manera de detener el tiempo y mostrar aquello que resulta mundano y darle la importancia que se merece, exponiendo el lado poético. Infimos detalles de la vida y la cotidianidad que toman protagonismo. Lograr eso es algo verdaderamente sublime.

Ingresa cuando quieras, las puertas siempre van a estar abiertas. Un abrazo enorme.

Ariel.

Planocenital dijo...

Kieslowski es sin dudas una especie de genio (¿o acaso cada plano de cualquiera de sus películas no contiene una idea del cine y del mundo?). Muy bueno tu análisis de la trilogía.

Saludos!

Hernán.

Ariel Luque dijo...

Comparto tus palabras totalmente Hernán. Muchas gracias. Saludos.

Ariel

Unknown dijo...

網頁設計 網路行銷 關鍵字廣告 關鍵字行銷 餐飲設備 製冰機 洗碗機 咖啡機 冷凍冷藏冰箱 蒸烤箱 關島婚禮 巴里島機票 彈簧床 床墊 獨立筒床墊 乳膠床墊 床墊工廠 產後護理之家 月子中心 坐月子中心 坐月子 月子餐 銀行貸款 信用貸款 個人信貸 房屋貸款 房屋轉增貸 房貸二胎 房屋二胎 銀行二胎 土地貸款 農地貸款 情趣用品 情趣用品 腳臭 長灘島 長灘島旅遊 ssd固態硬碟 外接式硬碟 記憶體 SD記憶卡 隨身碟 SD記憶卡 婚禮顧問 婚禮顧問 水晶 花蓮民宿 血糖機 血壓計 洗鼻器 熱敷墊 體脂計 化痰機 氧氣製造機 氣墊床 電動病床 ソリッドステートドライブ USB フラッシュドライブ SD シリーズ