jueves, 4 de septiembre de 2008

7 AÑOS: SOBRE LOS SACRIFICIOS DEL AMOR Y LA NECESIDAD DEL PLACER


"7 años" (2006) es un film que se regodea con temas tan profundos e íntimos, como el sacrificio, la soledad, el placer, el amor, el sexo, la culpa, la frustración, la resignación todo esto con un pequeño grado de perversión. Es este film se plantea todo eso dentro de un trío amoroso que se inicia empujado por la necesidad que tiene la protagonista de no estar sola. Este film intimista fue escrito y dirigido por el francés Jean-Pascal Hattu - ex asistente del prestigioso director André Téchiné - siendo esta su elogiada ópera prima. El deseo, los juegos de poder, la culpa y la opresión, son los principales motores de "7 años". La rutina es extremadamente abrumadora.

Dos veces por semana, Maïté –una mujer joven, bella, taciturna, interpretada magistralmente por Valérie Donzelli – visita a su marido Vincent - interpretado por Bruno Todeschini - en prisión. Le lleva ropa limpia, se lleva la sucia y cambian un par de palabras tensas a través del aséptico locutorio que es su único espacio en común, su sólo medio de comunicación. Aunque nunca lo dice, la sola idea de que esa vaya a ser su vida por los próximos siete años parece haber derrumbado la voluntad de Maïté. Ella también se siente prisionera de esa situación. Un día, un desconocido la aborda a la salida de la cárcel. Se llama Jean: le propone llevarla a la ciudad en coche. Maïté vacila, pero se deja hacer y le ofrece desganadamente su cuerpo, se convierte en su amante. Con el correr del tiempo, los encuentros se repiten –parcos, tristes, en la anónima incomodidad del asiento del auto, rodeados de un paisaje gris, invernal– hasta que un día Maïté descubre que Jean - es guardia en la prisión y que conoce demasiado bien a Vincent.




Maité ama a su marido. Es, en definitiva, una mujer fiel que se deja tentar por las circunstancias en las que se debate entre el hombre que ama y el que le hace el amor. Esta mujer se siente en un encierro agobiante - parecido al que siente su marido en prisión -manejado por la rutina, la soledad y la larga espera de 7 años, que carga de condena su marido. Este sacrificio tiene su quiebre, cuándo la necesidad de estar con alguien, de sentir el calor de otro cuerpo se plantea como un necesidad básica para pasar estos años sin la persona que ama. Al comienzo se la muestra a Maité arreglando la ropa de Vincent, planchandola, alimentando así su deseo sexual de estar con el, de olerlo. Hasta llega a dormir junto con su ropa y otra veces se masturba mientras las aprieta contra su cuerpo desnudo. Ella alimenta su impulso sexual con la transpiración de la ropa de su marido y Vincent lo hace con el perfume que ella deja en su ropa al lavarlas Maité con sus manos. Algo notorio en el personaje de Maité es la repetición del mismo vestuario. Como diciéndonos que ella es otra prisionera pero no de la ley, ella está encerrada en si misma y en la espera. Tanto Maité como Vincent encuentran en el intercambio de ropa - ya que ella en una de sus visitas le da su ropa interior - una manera de sentir al otro, utilizando la auto-satisfacción como medio.



El delito por el que Vincent fue llevado preso, nunca se sabe, pero es que el film no se trata de ello, se trata de algo más profundo. Hattu se centra es mostrar a una mujer que se siente sola y que encuentra en otro hombre el sexo que su marido no le puede dar. Pero en ella esto no produce confusión, ella sigue profundamente enamorada de su marido. A medida que nos adentramos más en la historia vamos descubriendo una relación amistosa entre este guardia (el tercero en discordia) y Vincent. Por esta relación Maité comienza a sentir una gran culpa al tener sexo con el único amigo de su marido en la prisión. Pero en este momento me pregunto: ¿Que haría uno al estar en la posición de Vincent? sabiendo que tenes 7 años en prisión... ¿Le prohibirías a la mujer que amas que este con alguien durante estos 7 años? Vincent encuentra como respuesta a esta pregunta, hacer un acuerdo con este guardia. Que sea éste quién le de placer durante el tiempo que él no esté. Aquí la trama de desvirtúa hacia algo mas retorcido, psicológico y de una pequeña cuota de perversidad. Porque Vincent le pide al guardia que grabe las relaciones sexuales con ella, así a través de los gemidos comprueba si le esta dando el placer que cree que su amada necesita. Pero este guardia carga con culpa también, porque se comienza a enamorar de ella y ella al enterarse de este acuerdo, lo utiliza como medio de venganza hacia su marido. Estos cruces y estos rotundos cambios de bando del poder sobre otro, están en constante cambio a lo largo de todo el film. La escena en la que ella se dirige a la habitación del guardia para luego desnudarse y entregarse de espaldas a él, es realmente angustiante. La mirada trágica y asustada de Maité traspasa la pantalla.



Jean-Pascal Hattu dice haber llegado a "7 años" a través de un conocimiento minucioso del entorno carcelario, primero a través de un amigo preso y luego a través de un documental que realizó para la TV sobre una mujer que trabajaba como guardia penitenciaria. Las actuaciones son estupendas; la belleza y la forma de expresar la feminidad desde Valérie Donzelli conmueven. Filmada en escenarios naturales, con un presupuesto modestísimo para los estándares de Europa (poco más de 300 mil euros), 7 años va trabajando su material con el mismo cuidado y precisión con que Maïté se ocupa de la ropa de Vincent. La puesta en escena es siempre simple, despojada: Hattu no utiliza grúas ni travellings, sus planos son fijos y se nutren únicamente de la luz ambiente, que no embellece a sus personajes, gracias a esta fotografía - a cargo de Pascal Poucet - podemos apreciar imperfecciones (utilizadas como recurso) sobre la imágen, son cómo las grietas que poseen estos personajes y que son vistas al acercarnos. Hattu gracias a su enfoque frío y su método observacional, despliega una trama que, sin obviedades pero con muchos detalles simbólicos, pone en juego distintos conceptos sobre el deseo, la posesión, la culpa, la fantasía y la perversión. "7 años" es una excelente obra francesa que se centra en mostrar esas almas que están privadas de la libertad, tanto la arrebatada por la ley como la causada por las emociones.

2 comentarios:

El Ente dijo...

Hola Ariel. quería felicitarte por tu blog. he llegado hasta aqui buceando entre blogs amigos que por lo que veo algunos los tienes enlazados tu también, como la linterna magica, el reducto del cinefilo, espejo pintado...

Mi nombre es Roberto, aunque en este mundillo y por los relatos e historias que escribo me conocen por "el ente". Me gustaría ponerte un enlace en mi blog en "mis complices" (blogs preferidos) y por aupuesto decirte que ya tienes un seguidor más.

Un cordial saludo!!!

Ariel Luque dijo...

Bueno El ente pasate cuando quieras, yo tambien te voy a poner en mis enlaces asi mantenemos contacto más seguido. Un abrazo y gracias por tus palabras!

Ariel.