miércoles, 17 de septiembre de 2008

ESTOY VIVA: EL CAMINO A LA AUTODESTRUCCIÓN


"Estoy viva" (Vivante - 2001) es la excelente ópera prima de la realizadora francesa Sandrine Ray. Un film que se centra en contar, de manera explícita y cruda, las consecuencias de una violación. Ray ingresa en ese mundo interno y a ese encierro de la protagonista tras sufrir ese acontecimiento tan traumático, un mundo lleno de miedos, de soledad, de incomunicación, de secretos y de sentimientos atrofiados. Un mundo, que a medida que ella se encierra más en sus miedos y en el silencio, se va volviendo más autodestructivo, oscuro y solitario. Una noche de verano, Claire de 19 años (Vahina Giocante) es brutalmente atacada y violada. Es destruida por la violencia donde el cuerpo es negado, donde el amor ya esta muerto y donde las palabras quieren decir lo contrario de lo que dice, no sabe cómo lidiar con el abuso, y menos cuando tiene un hermano disperso, un padre al que casi no ve y una madre bajo tierra. Es incapaz de hablar al respecto, lleva el secreto que la esta derrumbando, no puede encontrar palabras para expresar lo que es. Huye de ella misma así como huye del mundo entero. Experimenta, tratando de demostrarse a si misma que esta viva. Se hunde en el alcohol, en el sexo, en búsqueda de alguna luz. A través de estos encuentros conflictivos con los demás y con ella misma, encuentra la fuerza para volver a vivir y para hablar. Le da un nuevo significado al deseo. Lo que llegue a suceder, la vida es más fuerte.




Al comienzo se muestra a una Claire comprometida con sus estudios (psicología) y sus clases de canto lírico. Este brutal acontecimiento la hace dejar todo esto y el hecho de que ella no sepa que hacer son semejante y doloroso secreto, la lleva a regodearse con el lado más oscuro, abismal y autodestructivo del ser humano. Estoy hablando del abuso de alcohol, del sexo con desconocidos - que le resulta completamente implacentero y lo hace como medio de castigo a si misma - de las noches en discotecas y sobre todo, del alejamiento a esas personas que tanto la quieren, los amigos y la familia. En este caso su familia es una familia cerrada, carente de cariño y atención desde la dolorosa perdida de su madre. A su padre le es imposible hablar de sus sentimientos y de la madre de Claire, perdió sus ganas de vivir tras a la muerte de la mujer de su vida. Esto hace que el sea permisivo con sus hijos, le da Claire la libertad de hacer lo que quiera y no se interesa en saber como esta ni que le sucede. Su hermano mayor, es otro ciego y que vive su vida, sin importarle nada más. Pero todo cambia cuándo su hermano comienza a ver como ella se esta autodestruyendo en los vicios, pero quién le abre los ojos realmente es la amiga de Claire, dándose cuenta así que algo sucede con su pequeña hermanita. La vida de Claire se desmorona cada vez más a medida que se ensimisma en sus miedos y en la incomunicación, por ejemplo, en las discotecas dónde recurre por las noches se cruza con hombres, con los cuales tiene sexo, un sexo completamente inerte, sin motivación y atrofiado. Ella se deja llevar sin ni siquiera poder decir no, el miedo la deja inmóvil y sin manera de defenderse.



Las palabras no le salen al igual que tampoco los sentimientos. Ella le teme a los hombres, deja de confiar en ellos y en todo ser que la rodea. A su hermano le cuesta mucho poder obtener nuevamente su confianza. Igualmente ella no puede decir lo que le sucedió, no se anima y no puede. Este rechazo hacia los hombres se expone cuando su compañero de trabajo le hace una invitación y ella reacción de ella es completamente a la defensiva, agrediéndolo y diciéndole que solamente se quiere acostar con ella. El quiebre de este camino a la perdición, sucede cuándo Claire conoce a una mujer solitaria dentro de un bar, con quién al principio cruza algunas palabras, pero el segundo encuentro resulta crucial. Luego de que Claire tienen sexo con un desconocido detrás del bar, esta mujer aparece mientras ella sigue con sus pantalones bajos y apoyada en un auto sin poder moverse. La ayuda y la hace subir a su coche, la lleva hasta su casa. En su casa, esta mujer la hace bañar y la trata como si fuera su hija. En una conversación, la mujer le cuenta sobre la muerte de su hija y la separación de su marido, causando esto el alejamiento con su otro hijo; y ella a causa del dolor tras esa dolorosa pérdida, hizo muchas cosas con el fin de autodestruirse. A partir de aquí la relación se vuelve algo cómplice, como la de una madre y su hija, pero esta mujer nunca le pregunta a Claire sobre los motivos de porque hace ese tipo de cosas. La mujer le escribe en el brazo su dirección y su teléfono para que cuando necesite de alguien, pueda dar con ella. A partir de aquí pasa a una escena en la que se expone el intento de suicidio de Claire, incendiándose en su departamento, aunque luego ella dice que se quedo dormida con el cigarrillo encendido. Ya en el hospital, ella no deja ingresar al padre y ni el lucha por ingresar tampoco a verla. A su hermano no le queda otra que sacarla del hospital y llevarla al mar, lugar dónde ellos solían ir con su madre, con el fin de volver a ser unidos como eran antes. La relación entre Claire y su hermano se agiliza, esta escena muestra a dos niños jugando y corriendo por la playa. Su hermano le confiesa haber llamado a la mujer del bar, al ver el teléfono en el brazo de ella en el hospital. Ambos encaminan hacia la casa de ella, en donde esta mujer los recibe con total cariño maternal. En esta escena de los tres cenando, nos enteramos de que es el cumpleaños de Claire, y su hermano junto con la mujer, le regalan a ella un cámara fotográfica... el gran sueño de ella.



Aquí todo cambia y vemos a Claire luchando por su sueño de ser fotógrafa y a la vez comienza a abrirse con su compañero de trabajo, en el cual encuentra un amor verdadero, pero con quién le cuesta entregarse cuerpo y alma. Tras varios intentos fallidos y la promesa que le hace él de seguir esperando hasta el momento en el que ella se sienta lista, Claire logra confiar en el y le entrega su cuerpo. La directora en esta escena logra fusionar los cuerpos de una manera sublime, dos cuerpos desnudos y abrazados, brindándose y con sus rostros embelesados por el placer de los sentimientos, sentimientos que hasta el momento Claire tenía atrofiados. "Estoy viva" es una gran película, con una premisa simple pero dolorosa. Ray logra llevar a cabo una historia oscura utilizando la poesía visual y el simbolismo como medio de narración. Varias imágenes me han hecho venir a la memoria esa gran joya de Kiesloski llamada "Tres colores: Azul". Los colores en el film tienen un gran significado emocional que se asocia a los sentimientos por los que pasa la protagonista. Un cámara en mano que le da el realismo que necesita la historia, una composición de encuadres precisa, por momentos improvisada y que se deja llevar por la acción sin importarle la desprolijidad, sobre todo en la escena de la violación. Algo imposible de obviar es esa excelente última escena en la que se ve a Claire - luego de haber arreglado las cosas con su padre - caminando por una vereda y en su costado derecho los coches van hacia la misma dirección que ella. Un final positivo para tan brutal y dolorosa historia. "Estoy viva" es un film que ingresa a ese lado abismal del humano, ese precipicio del cuál uno siempre esta bordeando a caer, tras sufrir un brutal, doloroso y traumático acontecimiento.