miércoles, 3 de septiembre de 2008

RESPIRO: UNA LEYENDA INSULAR CARGADA DE POESÍA Y SENSUALIDAD


"Respiro" (2003) es el segundo film del director romano - siciliano Emanuele Crialese (Once We Were Strangers y Nuevo mundo). Este film es basado en una leyenda insular que cuenta de una joven madre a la que los vecinos miraban con mal ojo. Todos la consideraban una loca porque nunca se doblegaba a las normas de la comunidad. Poco sociable y libre, todos deseaban que se fuera lejos para "curarse". Un día la mujer desapareció, dejando solo sus ropas sobre una playa. Toda la comunidad se sintió culpable por haberla empujado al suicidio. La leyenda cuenta que las plegarias hicieron que el mar le devolviera milagrosamente a la vida, recuperando una existencia normal con su familia. En "Respiro" Grazia - interpretada maravillosamente por la bella y exótica Valeria Golino - es como el mar: imprevisible, violenta, indomable y el color de sus ojos son del azul del Mediterráneo. Crialese tomó esta leyenda, pero haciendo su propia interpretación de esta mística historia. El film ganó el Premio del público en el Festival de Cannes de 2002, donde también consiguió el Gran Premio de la Semana de la Crítica.



Todo transcurre en Lampedusa, una isla perdida al sur de Sicilia, bella y árida, con un mar de un azul perfecto y una salvaje belleza en el paisaje rocoso. Poblada por una comunidad de pescadores, solo los gritos de los niños despiertan al pueblo de su letargo. La vida es inmutable: a veces rutinaria y a veces imprevisible, tan encantadora como cruel. Grazia es madre de dos adolescentes y un niño. Soñadora, afectuosa y ansiosa de libertad, su personalidad no se acomoda a las convenciones del resto de los vecinos. Su vida ligera y su carácter alegre se enfrentan con la marcha tranquila y antigua del pueblo en el que vive, donde la vida es inmutable, al mismo tiempo que segura y oprimente. Las presiones de la comunidad empujan al marido Pietro - interpretado por Vincenzo Amato - a echarla, a curarse...pero ella quiere escapar y el hijo de trece años llega a ser su único aliado.



Esta historia podría ser comparable con aquella "Malena" de Tornatore, una mujer que no es aceptada en su pueblo debido como es ella y a su manera de vivir. Aunque Tornatore haya sido más cruel en esa historia, Crialese lo es también a su manera. Los habitantes de esta isla son tan violentos y crueles como los que mostraba Tornatore en ese pueblo dónde Malena vivía. Por ejemplo hay una escalofriante matanza de perros a cargo de los hombres. Que desde arriba de los techos les disparan sin ningún tipo de remordimiento. Los niños tienen una gran impulso violento que los lleva a pelearse diariamente con otros niños o a desnudarlos para hacerles sentir vergüenza. La vergüenza es un tema al que constantemente los protagonistas luchan por no enfrentarse. Grazia vive una vida alegre, liberal, impulsiva y por sus acciones - que para nada son descabelladas, hasta podría decir que las acciones del resto de la gente son más descabellada que las de ellas - es considerada una persona que no está en sus cabales. Cuándo ella se entera de esta idea del pueblo de llevarla a un instituto en Milán, ella decide irse. Su hijo se alía a ella y la esconde es una caverna que el solía visitar. Tras una ardua búsqueda del pueblo, ella es considerada muerta al encontrar su vestido en la playa. El remordimiento y la culpa de su esposo y del pueblo, hace que luego ella sea considerada una santa, recibiendo así, el rezo de todo habitante de la isla. Grazia es una madre, pero no solamente de sus hijos, ella ama, cuida y juega con todo el mundo, es una madraza, eso causa esta envidia y rechazo de la comunidad hacia ella. Ella es un ser extraño dentro de esta sociedad que podríamos catalogarla cerrada e involucionada, de ideales primitivos y que no permiten ingresar lo nuevo, lo distinto. Tal es la escena de cuándo llegan los franceses con el velero, Grazia sube al velero para ir a dar un paseo con ellos y su esposo reacciona violentamente para con estos turistas. Ella es puro impulso y pasa de la euforia a la depresión con la imprevisibilidad de una bomba de tiempo. Puede meterse en la cama y aislarse del mundo con la misma facilidad con que se desnuda en el mar a la vista de todo el mundo o se agarra de los pelos con el marido, por una minucia y antes de reconciliarse a toda orquesta.



Crialese despoja a esa leyenda de toda condición espectral para quedarse sólo con lo más básico: el juego de oposiciones entre comunidad y singularidad, entre ley y deseo, entre norma y anomalía. No parece casual que en una de las primeras escenas se oiga un popularísimo tema de los ‘60 (“La Bambola”, en la versión de Patty Pravo), ya que en ese rincón de Lampedusa todo parece suspendido en un tiempo impreciso, que tanto podrían ser los ‘60 como hoy mismo. Crialese cuida con primor, aunque no siempre con el mismo tono, el equilibrio entre narración realista y atmósfera poética, dándole una gran presencia a los paradisiacos paisajes mediterráneos, con una fotografía realmente sublime que levanta el azul del mar, sobre todo en sus bellísimos planos acuáticos. En estos planos Grazia es como una sirena, allí ella encuentra la libertad. Una lírica banda sonora - en manos de John Surman con su saxo - le da música a las sumersiones marinas de la protagonista. La poesía y la realidad juegan un papel primordial, aunque no siempre se mantengan en un mismo plano. El film no deja de ser un cuento en el que mar, los sentimientos, el inconsciente, son los protagonistas de fondo. Siempre presentes con toda su fascinantes simbologías y leyendas. "Respiro" es un film minimalista, poético, enigmático, sensual y dotado de una majestuosa belleza visual.