jueves, 4 de diciembre de 2008

PARANOID PARK: EL LADO SINIESTRO DEL DESTINO


Esta nueva película del gran director vanguardista norteamericano Gus Van Sant es una pieza frágil y luminosa, es una obra que nos acerca a la adolescencia de manera muy acertada (como lo logró en sus últimos dos films llamados Elephant y Los ultimos días) ingresándonos a la vida de un joven skater que sufre la interrupción de su inocencia tras una mala jugada del destino. Si la Larry Clark (Kids, Al final del Edén, Bully) nos muestra a una juventud en una creciente autodestrucción y apoderados por la violencia y las drogas, Sant en sus películas lo muestra pero de manera mucho más naif. Sant juega con los siniestro no con lo perverso, él muestra la luz a través de la oscuridad no la oscuridad a través de la oscuridad (valga la redundancia), el se maneja por la placidez del viento no por la vertiginosidad de la vida. Gus Van Sant, gracias a su dotado ojo realista, nos muestra en este interesante film como lo cotidiano se puede transformar en siniestro con tan solo dar un mal paso. Paranoid Park es una película sobre la adolescencia y sobre los giros que puede dar la vida con tan solo dar un equívoco paso, nosotros somos el skate y el destino el skater (no creo que sea casual esta interpretación mía). El film está basado en una novela de Blake Nelson y ha sido galardonado en la 60º entrega del festival de Cannes. Cuenta la historia de Alex, un adolescente apasionado del skate, hijo de padres divorciados, quien se está iniciando en las relaciones amorosas sin demasiado éxito. Entre los desafíos que cotidianamente enfrenta Alex se destaca el de practicar con su tabla en un lugar mítico para los amantes del skate, el Paranoid Park. Junto al parque hay una estación de ferrocarril y los jóvenes se divierten colgándose de los trenes de carga en marcha. Una noche, un guardia de seguridad sorprende a Alex y a un amigo e intenta hacerlos bajar del tren a los golpes. Alex se defiende con su tabla de skate y el hombre trastabilla, cayendo sobre la vía opuesta donde es arrollado por otro tren. Con inusual contundencia y el acostumbrado refinamiento de su estilo, Gus Van Sant pone de relieve el peso que recae sobre la conciencia del joven, su desesperación al no tener en quien confiar, ni en su familia ni en su mejor amigo, Jared, ni en su chica Jennifer. Todo se desvirtúa para Alex, su mundo se vuelve oscuro y sus sentidos son manipulados por la paranoia.

Todo este universo que se plantea y en el cual nos inmersa el maestro Sant, parece nada y nada menos que una bella y poética pesadilla. Un mundo onírico en donde el protagonista es llevado hacia la oscuridad, amaniatado por la incertidumbre de no saber que hacer frente a este terrible hecho, que solo encuentra como salida escribirlo en un diario gracias al consejo de una amiga. Este diario esconde el secreto mas terrible de este joven, en este diario esta su inconfesable confesión. Los tiempos del film son realmente contemplativos, tantos en sus largas caminatas por la playa, en sus momentos de escritura, pero sobre todo en aquellos momentos en los cuales Alex con sus amigos van a la pista de skate. Allí Sant alenta la imagen y utiliza el formato Super 8 para darle mucho más realismo a estas oníricas escenas de los skater saltando en las distintas rampas en cámara lenta. La cámara de Sant intimida, se regodea en el dolor del personaje y esta expectante a cada movimiento. Vale destacar la notable y sublime fotografía que tiene el film a cargo del maestro Christopher Doyle (Deseando amar, 2046, La joven del agua, Hero, y otras decenas) junto con Rain Kathy Li. Paranoid Park es una obra minimalista que se centra en darle poder poético a lo trivial de la vida, una historia que carece de diálogos representando así la creciente incomunicación de los jóvenes, solamente escuchamos los pensamiento culposos de nuestro protagonista mientras escribe en el diario lo que realmente aconteció esa noche. Gus Van Sant nos va contando de manera plácida, con un sutil desorden temporal y experimentando con la estética - como siempre lo hizo - una historia sobre la angustia adolescente, el sufrimiento de la incomunicación, el hermetismo social, el aislamiento psicológico y el rechazo para con el exterior. Nuestro protagonista es un ser introvertido que sufre por dentro, que se ensimisma en ese dolor debido a la desconfianza que siente para con el resto del mundo. Alex desea limpiar su conciencia a través de una ducha obsesiva, a través de la escritura pero sobre todo a través de la soledad y el ensimismamiento. Paranoid Park es un lugar dónde van los jóvenes para aislarse del mundo, de sus padres, de sus novias, es simplemente su escapatoria de la realidad. Gus van Sant no nos sirve el plato de comida, solamente nos da la receta para que nosotros hagamos el resto, como espectadores debemos juntar cada pieza y reflexionar sobre ellas. Eso es clave en el cine de este gran director, es un cine para contemplar, para admirar y apreciar el tiempo, la soledad, el dolor y sobre todo la poesía que existe en cada paso, en cada momento y en cada lugar. Un solemne experimento visual que embellece, una narración lenta que hace que el tiempo se detenga, una historia sencilla pero ambigua y llena de paradojas, un universo poético y luminoso, y un clima siniestro que nos ingresa a la oscuridad del ser. Esto es Paranoid Park, esto es el cine de Gus Van Sant y esto es lo que da gusto ver en el cine de hoy en día. Una plato fuerte y de gran deleite.




15 comentarios:

babel dijo...

Suscribo lo que dices, Ariel, en esta buena reseña que haces.
Otra cosa que me dejó impresionada de este film es que ninguno de los actores son profesionales. Sin, embargo, están muy cuidadas sus interpretaciones y perfectamente estudiadas por su director; hecho destacable, ya que hay cierta tendencia en el último cine vanguardista en la dejadez o menosprecio de este trabajo justificado en un pretendido realismo o naturalismo (según casos) que poco o nada aporta a la calidad de algunas películas.

Paranoid Park profundiza en los personajes y cuenta con una intachable dirección del elenco actoral.

Saludos!

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

No conozco esta película, pero a través de tu excelente reseña me gusta su forma de afrontar estas cuestiones: siempre hay que mostrar la salida en medio de la noche.

Álvaro dijo...

acabo de descubrir tu blog,lo estoy leyendo y me encanta

Ariel Luque dijo...

Siempre son bienvenidos tus aportes Babel. Tienes toda la razón en lo que dices, la direccion de actores es realmente notable y por ende tambien las actuaciones. Gran aporte! Saludos y gracias!

Ariel.

Ariel Luque dijo...

Gracias y bienvenido Alvaro a este rincón, ahora mismo recorro tu blog y te enlazo asi nos ponemos en contacto seguido. Un abrazo grande y nuevamente bienvenido!

Ariel.

Ariel Luque dijo...

Te salte querido Pedro jaja no me di cuenta! Así es, es que para mi siempre hay una salida en medio de la noche solamente hay que buscarla. Esa es la cuestión. Un abrazo amigo!

Ariel.

Pablo dijo...

Lo primero que tengo que decir es que esta película me gustó, si señor me gustó mucho.
Una película intimísta que en donde sus silencios valen más que mil palabras.
Bien lo dices tu amigo mio, un plato demasiado fuerte y sumamente exquisito. Un abrazo querido Ariel.
http://pablocine.blogia.com

Álvaro dijo...

te voy a etiquetar yo también en el mio

Ariel Luque dijo...

Asi es amigo Pablo. Como dijo el sublime Beethoven:

"Nunca rompas el silencio si no es para mejorarlo"

Un abrazo grande querido Pablo!
Ariel.

Ariel Luque dijo...

Dale Álvaro, muchas gracias! Nos leemos entonces, un abrazo!

Ariel.

Que vemos hoy dijo...

Que buena Pelicula! Muy buena Reseña. Me encanta el cine de Gus Van Sant.

gracias por pasar por mi blog!

Ariel Luque dijo...

Gracias a vos colega! Un abrazo grande!

Ariel.

Ivan dijo...

Por aquí no se ha estrenado aún, y entre cierto círculo crítico se espera con muchas ganas, a ver si llega de una vez.
Gran reseña Ariel. Por cierto, un día de estos me gustaría ponerme en contacto con usted para intercambiar opiniones sobre el tema escuelas de cine, si le parece bien.
Un abrazo

Ariel Luque dijo...

Muchas gracias Iván. En cuanto a lo de intercambiar opiniones... cuándo quieras, ahi en la columna lateral del blog tenes mis dos direcciones de mail (ambas son ojeadas diariamente). Un abrazo grande y gracias!

Ariel.

Anónimo dijo...

Acabo de ver paranoid park, es una película para "releer", para ver nuevamente, tiene mucha potencia. Una gran película sobre la adolescencia! (su música, sus travelings, sus movimientos...)
No cae en ningun lugar común, critica con sutileza y por ende es aguda en su cosmogonia (critica a la mirada común sobre la adolescencia). El hecho escolar por excelencia es que en la escuela no pasa nada, que es peor que la represión, es el vaciamiento de un espacio...