jueves, 2 de junio de 2011

"J'entends plus la guitare" del maestro Philippe Garrel





Acabo de ver la triste y poética película "J'entends plus la guitare" (No escucho más la guitarra - 1991) del maestro Philippe Garrel. Una obra maravillosa que Garrel dedicó a Nico (modelo y actríz de sus primeras películas, pero más conocida como la cantante de Velvet Underground), quien fué su gran amor y su más dolorosa pérdida, trás su misteriosa muerte en Ibiza en 1988. El cine del maestro siempre es de rasgos autobiográficos, cuyas temáticas primordialmente se centran en el amor, en la pérdida, en las drogas, en la muerte (casi siempre el suicidio), la nostalgia, etc. "J'entends plus la guitare" es una historia sumamente autobiográfica, hasta podría decir la más autobiográfica de su filmografía, una catarsis de aquello que sintió Garrel trás la muerte de su amada Nico, retazos ficticios pero arrancados de su propia vida. La historia resalta la metafísica sexual, la mística del primer amor y el mal que éste supone y que va corroyendo al hombre poco a poco. A lo largo del todo el film se escabullen los ecos melancólicos de un añorado Mayo Francés (como sucede en todas sus obras), de una juventud perdida, en la que, aunque la guitarra todavía sigue tocándo, ésta ya no es escuchada. El significado del amor, el misterio de la mujer, de la vida, y todo eso, es buscado en los rostros, en los cuerpos, en las miradas y en las palabras de sus actores; todo esto bajo el manto de la intimista mirada de uno de los directores más visceral y poético del cine francés.